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Atentado en contra de José Luís Urbano
 
   
 
 
 
Sebastiana Barráez: Ordenaron asesinar a quien enfrentó mafias escolares

REACCIÓN. Les conté hace unas semanas cómo José Luis Urbano (JLU), un humilde luchador social se enfrentaba a las mafias escolares.

Todo empezó cuando a su hija no la querían inscribir en una escuela si no pagaba la “colaboración”. Intervino el defensor del pueblo y la niña ingresó a clases, pero la directora se encargó de vejarla diciendo a los otros niños que su papá no pagó; la niña no quiso volver.

JLU oyó a Chávez hablar de la gratuidad de la educación y se fue escuela por escuela a investigar por qué eso no era realidad. Y es así como, sin querer, descubrió la podredumbre de las mafias escolares. La noticia tomó un vuelo inusitado cuando Quinto Día la publicó por primera vez.

Ahora ordenaron asesinar a José Luis, atentaron contra él, le dieron un tiro y para completar un inspector de la policía de Anzoátegui le llegó a la habitación para recomendarle “que no hiciera más escándalo, que dejara de denunciar, que recordara que tenía hijos”.

MAFIA. José Luis constituyó la Asociación Prodefensa de la Educación.

Fue a escuelas muy humildes donde grabó a los niños recibiendo clases en condiciones infrahumanas. “Y no es porque el gobierno no mande el dinero”, confeso entonces a Quinto Día . Fue cuando supo que había un fulano Plan Emergente con aportes multimillonarios de lo que apenas llega un mínimo a esas escuelas pobres.

También descubrió una mafia de directores de escuelas y funcionarios de la Zona Educativa de Anzoátegui que se lucran vulgarmente de las distribuidoras escolares a cambio de implantar las listas escolares. La Asociación que dirige José Luis se extendió por Anzoátegui, pero ya tiene seccionales en otros estados. Su labor ha llegado a nivel internacional.

MUERTE. Estuvo muy cerca de ser asesinado. Un sicario lo enfrentó, pero JLU alcanzó a huir sin evitar que le dieran un tiro. Fue llevado al Hospital Razetti. El martes a las 6 de la mañana llegó un individuo que dijo ser alto funcionario del Ejecutivo. Se identificó como Aguache y dijo ser inspector de la Policía estadal.

La hermana de JLU quiso tomarle una foto por seguridad, porque no sabían quién era él. Aguache se alteró y le dijo: “¿quién coñ.. eres tu? Yo sí te rompo ese celular a patadas”. Un policía de Sotillo que custodia a JLU intervino. Por fin Aguache se acerca a Urbano.

“En tono bajo, suave y amenazante me dijo que no hiciera bulla, que no estuviera denunciando a Filiberto Martínez, jefe de la Zona Educativa, porque era muy poderoso, -cuenta JLU-. Que diera gracias a Dios que estaba vivo, que no estuviera denunciando. ‘Trate de no hacer un escándalo, que a Filiberto lo van a sacar para bajar la presión, aunque él tiene influencias muy buenas en el MVR', me dijo Aguache”. Otra vez la fiscalía de Anzoátegui guarda silencio.

Tomado de la columna de opinión "Sebastiana Sin Secretos" firmada la periodista Sebastiana Barráez en el semanario “Quinto Día”. Caracas-Venezuela. 17-02-2007.