Selenia Sánchez, Coordinadora del pan emergente en el sector El Viñedo, Barcelona, reclutó 24 mujeres humildes que prestan su casa y dan clase a niños pobres en condiciones infrahumanas. A estas mujeres sólo les fue solicitado mantener silencio sobre esta situación a cambio de cancelarles 200 mil bolívares luego de un año de prueba. A las mismas se les tiene prohibido ir a la zona educativa y averiguar lo referente a su pago.
En la Unidad Educativa Juan Manuel Cajigal ubicada en la ciudad de Barcelona, estado Anzoátegui, supuestamente, obligan a los padres y representantes a comprar un uniforme deportivo elaborado por gente del propio colegio por un monto de 15 mil bolívares, el cual posee el logotipo de la institución, ya que los estudiantes sólo deben utilizar ese.
En la cantina de la Unidad Educativa Juan Manuel Cajigal, ubicada en Barcelona, son expendidos alimentos a excesivos precios y en la institución no se les permite a los estudiantes comprar frente a la institución en un sitio donde los precios son más bajos.
En el Liceo Luís Beltrán Prieto Figueroa siguen pidiéndole a los representantes 5 mil bolívares por alumno para la supuesta compra de un ventilado para cada aula. Lo cierto es que en años anteriores se ha recaudado la misma colaboración para comprar otros implementos y ni los han comprado y ni luego han dado cuenta del destino del dinero. Hay que hacer notar que la Directora del Liceo Luís Beltrán Prieto Figueroa ha sido denunciada ante la Fiscalía 5ta del Ministerio Público en el estado Anzoátegui por cobro ilegal de matrícula y que esta dice contar con la presunta asistencia de 8 abogados, incluyendo a su esposo de apellido Rangel, quien también es abogado.